Un acento fuera de lugar, una letra cambiada, una fecha mal transcrita. Errores que casi nunca cometió la persona afectada y que, sin embargo, le cuestan dinero, tiempo y trámites cuando necesita inscribirse a la escuela, tramitar una pensión o cobrar un apoyo.
La diputada Laura Yamili Flores Lozano propuso que las aclaraciones y rectificaciones administrativas de actas sean gratuitas en Tlaxcala, incluidos los servicios registrales indispensables para concluir la corrección.
Una barrera invisible
El derecho a la identidad es la puerta de entrada a casi todos los demás. Cobrar por corregir un error —con frecuencia del propio sistema— es una barrera que pesa más en adultos mayores, comunidades rurales y familias de bajos ingresos.
Lo que habría que cuidar
La propuesta deja fuera, con razón, las rectificaciones judiciales. Su éxito dependerá de que las oficialías tengan personal y procesos ágiles: la gratuidad sin capacidad de atención solo convierte el cobro en fila. También sería útil que el Registro Civil publique cuántas correcciones atiende y cuánto tarda en resolverlas.
Es una reforma pequeña en el presupuesto y grande en la vida diaria. Merece una discusión pronta.
Con información de Congreso del Estado de Tlaxcala.









