Noventa y seis donaciones, 235 órganos y tejidos procurados, 36 trasplantes y diez hospitales habilitados. Las cifras que presentó el Centro Estatal de Trasplantes colocan a Tlaxcala por encima de la media nacional y merecen reconocimiento, empezando por las familias que, en medio del duelo, decidieron dar vida.
Pero la gobernadora compartió un testimonio que muestra el límite del sistema: una de sus hermanas manifestó en vida su deseo de donar, y esa voluntad no pudo cumplirse.
Del deseo al registro
La experiencia no es excepcional. Muchas personas dicen «quiero donar» sin que exista un registro claro de su decisión, y en el momento crítico la decisión recae en familias desbordadas por el dolor. Avanzar en mecanismos legales que hagan valer la voluntad expresada, como planteó la mandataria, es un paso necesario.
Lo que podemos hacer
Mientras tanto, hay una acción al alcance de cualquiera: hablarlo en casa. Decirle a la familia «si me pasa algo, quiero donar» es el documento más eficaz que existe hoy. Y si existe un registro oficial de donantes, inscribirse.
La ampliación de la clínica de hemodiálisis, de 30 mil a 60 mil sesiones anuales, y el futuro hospital regional de especialidades son buenas noticias para quienes esperan un riñón. La mejor noticia sería que la lista de espera se acortara porque más personas dijeron sí a tiempo.
Con información de Alerta Vigilante.









